Reseña: Gabriela Exilart

Acá estoy, tratando de retomar de a poco con la rutina del blog y las muchísimas lindas novelas que tengo para recomendar. Quiero dejarles una nueva recomendación para leer. Esta vez, se trata de una de las escritoras argentinas que, para mí, están en el podio de las… digamos… cinco mejores escritoras de novela histórica. No me gusta mucho hacer punteos o clasificar… Bueno, no puedo decidir las posiciones paro Gaby está sin dudas, entre las mejores.

Se trata de su quinta novela publicada, por Plaza&Janés, Penguin Random House, Con el corazón al sur. Una novela bellísima que continúa la historia con los personajes de su anterior novela, Pinceladas de Azabache.

Con el corazón al sur - portada
Con el corazón al Sur Plaza&Janés Noviembre de 2017

La novela retoma algunos personajes de Pinceladas de azabache, entre ellos Naiquen, quien escapa de un marido agresivo -y, sin saberlo, de un despiadado militar que llega de su pasado- y trata de iniciar una nueva vida en Francia. Allí encuentra un amor sincero y verdadero que cura sus heridas y le da fortaleza para afrontar a su perseguidor.

Argumento: 

En una Argentina inflamada por el desencuentro, una mujer intenta reunir los fragmentos de su vida y volver a comenzar.

La novela transcurre a fines de los años setenta y retoma los personajes de Pinceladas de azabache, en especial Naiquen, la prima de Lihuén, quien ya es una mujer y ha dejado su pueblo natal, en la provincia de Río Negro, llevándose a sus dos hijos pequeños para huir de un marido agresivo. En Buenos Aires se reencuentra con su prima Lihuén y el resto de su familia materna. Ellos la ayudarán a iniciar una nueva vida. Pero hay alguien que la acecha.

Naiquen no tardará demasiado en irse del país. Con ella viaja Libertad, la hija menor de Lihuén. Ambas inician su periplo en el exilio francés. ¿Podrá el perseguidor hallar al objeto de su odio? ¿Cumplirá su venganza? ¿Podrá Naiquén darle a su corazón una segunda oportunidad?

Mi opinión personal:

Esta novela me sorprendió de verdad. Es que cuando Gabriela publica una novela los lectores nunca pueden saber de qué va a venir la historia y creo que nunca me hubiera imaginado que iba a continuar con la historia de los personajes de su anterior novela, Pinceladas de azabache.

Las vidas de Aimeé, Lihuén, Santiago, Naiquén, Nehuén vuelven a tomar protagnismo, pero esta vez, en los convulsionados años setenta. La época más dura que le tocó vivir a los argentinos, a partir de la dictadura militar que se llevó 30.000 desaparecidos.

Esta vez, le toca el turno a Naiquén, la prima de Lihuén, una mujer de su tierra, que padeció durante mucho tiempo el maltrato y la violencia por parte de un esposo agresivo, pero que no aguantando más, toma las riendas de su vida, guarda sus pocas pertenencias, se lleva a sus hijos y se va a pedir ayuda a su familia en Buenos Aires. Allí se reencuentra con su tía y prima, su familia, aquella con quienes creció y compartió parte de su infancia, también se reencuentra con Nehuén, el hijo mayor de Lihuén, a quien sólo había visto una vez cuando era apenas un bebé y que era un importante médico más abocado a salvar vidas y defender al desprotegido. Sentimientos encontrados la unen con Nehuén, que no puede evitar sentir algo profundo por esa prima lejana que apenas conoce y de la que los separan sólo catorce años.

También, en el medio, Libertad, la hija menor de Lihuén y Santiago, ahora abogada que lucha por un país más justo para todos, se ve enamorada de un joven idealista que milita en las filas de los Montoneros, Wenceslao Quesada, y quien está en una lista negra del gobierno militar, por lo que ambos deben vivir su amor en la clandestinidad, pero con la esperanza y la ilusión de que todo aquel terrorismo termine de una vez y pudieran llegar a soñar un futuro caminando felices de la mano por las calles de Buenos Aires.

Aunque el destino se vuelve cruel y ambos se encuentran obligados a escapar del país para salvar sus vidas. Una noche en que planen irse cada uno por su lado y encontrarse cuando estuvieran a salvo,un tiroteo, una confusión, un desencuentro, y Libertad que acaba creyendo que Wenceslao murió acribillado por los militares, se escapa sola del país, desolada y sin ningún ánimo de seguir viviendo sin el amor de su vida. Acompañada por Naiquen, quien a raíz de un terrible atentado en la escuela de sus hijos y una fotografía en la billetera de un militar, se cree en una lista negra y se ve obligada a marcharse también. Así, Libertad, Naiquen, sus hijos se marchan a París, con la idea de proteger sus vidas y poder volver a empezar lejos de la amenaza terrorista.

En París, Francia. A ambas les espera un nuevo comienzo.

Naiquen será la primera que tiene ánimos de salir adelante, no quiere ser una carga para su prima Milagros, que vive allí con su pareja desde hace varios años, y pronto acepta un trabajo en la campiña francesa. En el campo de un hombre atormentado por su pasado y por su dolor, que dedica a sus días a una nueva terapia con caballos para niños con diferentes discapacidades. Allí Naiquen conoce el corazón del hombre que la contrató y no duda en ver más allá de la soledad y la frialdad que destila Lucien Mathiu, para todo el que se le acerque. Una nueva oportunidad de conocer el amor y sentirse una mujer completa la espera y Naiquen no lo va a desaprovechar.

En tanto, Libertad sufre los días en París, alejada de los suyos, sin Wenceslao. En el medio y convencida a medias por su tía, acepta un trabajo como bailarina de tango con un hombre que se enamora perdidamente de ella, aún cuando Libertad continúe ensimismada en los años felices con su novio.

Pero la vida le da una oportunidad, y Wenceslao vuelve y cruza el océano para encontrarla, aclarar los malentendidos y empezar una nueva vida en París. Ahora un poco más desilusionados de la justicia argentina pero con ánimos de ejercer sus profesiones en un país más serio y con la esperanza de volver algún día a caminar por las calles porteñas y encontrar a los suyos.

Una novela que nos trae el pasado reciente de los argentinos, que nos hace reflexionar sobre lo que dejamos atrás, pero también con el sello distintivo de una escritora romántica que sabe cómo escribir acerca del amor en medio de una época turbulenta.

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Reseña: Gabriela Exilart

por la sangre derramada portada

Penguin Random House Grupo Editorial. Plaza Janés 2016. Buenos Aires, Argentina

Por la sangre derramada

Argumento:

Corre el año 1920. La crisis ha hecho caer estrepitosamente el precio de la lana, al tiempo que los peones reclaman por sus derechos. Desde el gobierno central el presidente Yrigoyen intenta poner paños fríos a la explosiva situación, pero la información le llega distorsionada y miles de huelguistas terminan fusilados y arrastrados a fosas comunes.

Iorwerth Awstin, descendiente de los primeros colonos galeses, ha comprado un establecimiento ovino que se viene a pique. Allí conoce a Julia, la nieta del dueño anterior, una joven salvaje que lleva la orfandad tallada a fuego en su corazón y que anhela conocer el amor. Con un pasado oscuro, una enorme culpa sobre sus espaldas y una familia azotada por los infortunios, Iorwerth debe afrontar los hechos de violencia que se expanden por la región y, también, resistirse a la tormentosa atracción que siente por la muchacha. Y un día Julia encuentra un diario que desnuda una tremenda verdad que él se niega a revelarle.

Fiel a los hechos que rodearon a uno de los sucesos más luctuosos de la historia argentina, la autora vuelve a sorprender con una novela que combina la pasión más ardiente con la mejor literatura.

Mi opinión personal:

De verdad, Gabriela Exilart es una de las autoras que nunca deja de sorprenderme con cada una de sus novelas. Tiene una prosa delicada para contar historias, y es muy minuciosa y detallista con el contexto histórico y los personajes. Entrelazando la historia argentina, los personajes de la vida real con aquellos surgidos de la pluma.

No quería dejar pasar la oportunidad de recomendar esta nueva novela de Gabriela, porque ya había leído el resto de sus obras y siempre quedo maravillada. Disfruto mucho de leer sus historias, de conocer fragmentos de la historia de un país en construcción a través de una buena novela histórica.

Los que leen mi blog deben saber que no me gusta poner puntajes a las recomendaciones ni tampoco ennumerar o colocar en un podio a tal o cual autora, y ésta vez tampoco lo voy a hacer, pero creo que Gabriela Exilart ya se ganó un lugar entre los grandes nombres de la literatura romántico-histórica de la Argentina.

No sólo porque sabe tejer una historia de amor, enmarcada siempre en un contexto histórico del que poco se sabe sino porque consigue atraparte con la lectura y hacer que sea imposible soltar el libro hasta la última página.

En esta novela, la autora se mete de lleno en la inmigración galesa en la patagonia argentina, en los años de 1920. Cuenta la historia de Iorwerth Awstin y de Julia Montero, él uno de los primeros descendientes de colonos galeses y ella, la nieta de un estanciero de la región, venido a menos por la crisis que se ve en la urgencia de desprenderse de sus poseciones para sobrevivir. Además, no puedo dejar de hacer mención a un personaje secundario, el tehuelche Kaukel, un indio de la región con más coraje y valentía que, después de tanto sufrir y ver sufrir a los suyos, acaba haciendo el recorrido junto a los protagonistas en la búsqueda de la paz y el amor que están al final del camino.

Las peripecias que sufren ambos por esta causa y por las continuas revueltas anarquistas de la época van a hacer de esta novela una nueva gran apuesta del género.